Descripción enviada por el equipo del proyecto. Estas dos casas de playa fueron concebidas con principios de diseño sustentable y ecológico como un conjunto integral para estar en la costa y servir a los requerimientos prácticos que plantea este particular tipo de vivienda.
La cimentación se realiza en base a pilotes de concreto para disminuir el impacto en el terreno así como para integrarse con sutileza al sitio, protegiendo los inmuebles en caso de marejadas causadas por eventuales huracanes. La huella construida se mantiene al límite del 20% del área total del lote con la intención de impactar lo menos posible, respetando al máximo la duna costera (atenuador de las erosión) y ecosistemas vivos. Esta limitante obliga a una solución en planta muy compacta y sencilla pero práctica a la vez. Las distintas fachadas están tratadas según la orientación, estando las del sur y poniente más cerrados, generando un juego interesante de volúmenes ciegos y otros semi-abiertos de celosías de concreto y de pantallas de bambú controladoras de la incidencia de radiación directa así como por razones de privacidad visual.
Estas áreas al sur donde se ubican los servicios sanitarios así como cubo de escaleras actúan como un colchón térmico y están empaquetados para ahorro y facilidad constructiva y mantenimiento. En contraparte la fachada norte donde se albergan las áreas sociales y privadas, tiene un tratamiento de gran transparencia hacia la vista del mar. Grandes losas voladas y “viseras de concreto” protegen de la incidencia solar así como de la lluvia.
El diseño bioclimático cobra gran importancia al haberse concebido las casas como estructuras autónomas de excelente comportamiento ambiental. Se cuidó de crear ventilación cruzada en todas las áreas aprovechando el cubo de escaleras como un gran “pulmón vertical” de inyección y extracción de viento.
En lo que concierne a los materiales utilizados estos fueron seleccionados considerando el bajo mantenimiento así como la alta duración a través del tiempo, eliminando la aplicación de pintura vinílica al plantear un acabado aparente integral “chukum” de técnica ancestral maya con excelentes propiedades técnico-constructivas y plásticas.
El empleo del espacio en planta baja está concebido como una planta libre, integrando paneles corredizos de madera y henequén de la zona para subdividir y utilizar según convenga. La vivienda de la costa dada su naturaleza se vuelve menos “formal” ofreciendo usos del espacio menos rígidos y más flexibles donde la inclusión de áreas de uso multidisciplinario es un buen recurso.
Para evitar la contaminación del subsuelo se incluyen biodigestores ecológicos para tratamiento de aguas negras y creación al final del proceso de áreas verdes con plantas endémicas de la costa. Las viviendas están concebidas para irlas descubriendo, con gran calidad ambiental contando a su vez todos los espacios con vista al mar; se incorpora el concepto de “cubo mágico”: alberca elevada sobre pilotes en un cubo virtual semi-cerrado por una estructura de concreto y un entramado de bambú, creando un espacio dedicado al deleite de los sentidos: agua, luz, sombra, textura, vistas al horizonte…